Los vehículos -hoy en día, auténticos ‘megaordenadores con ruedas’- van a tener que enfrentarse a grandes retos, ya que tendrán que gestionar datos de forma rápida y eficiente, tomando decisiones -en menos de dos milisegundos- sin poner en riesgo la vida de las personas que transporten a bordo.
¿Vivimos la mayor revolución del mundo del automóvil desde su aparición? Realmente, sí. Pero no porque se haya producido un evento disruptivo, sino por la coincidencia en el tiempo de múltiples innovaciones que afectan a todos los ámbitos de la automoción, así como a todos los actores que participan en el ciclo de vida de un vehículo. La buena noticia es que esta transformación en la industria de la Automoción, que ya a pasa a denominarse ‘Ecosistema de Movilidad’, se presenta como una nueva oportunidad para las startups y para cualquiera que tenga una gran idea (…).
Si recordamos cómo era un vehículo hace 30 años, nos encontramos que esta plataforma móvil ha evolucionado para convertirse en un «megaordenador con ruedas» en el que viajan personas que constantemente reciben, procesan almacenan y emiten infinidad de datos porque se conectan con todo lo que les rodea: otros vehículos, infraestructuras de comunicaciones de las carreteras, y ciudades, satélites, redes 5G/6G, peatones, cargadores eléctricos, señales de control de tráfico…






















