Si eres de los que les gusta el mundo cuántico, sabrás que cualquier cosa se compone de otras más pequeñas… y que, esas cosas pequeñas, a su vez, de otras aún más pequeñas. Sucede con el cuerpo humano, ocurre con el universo…y, por supuesto, también pasa con el automóvil. Un vehículo es ‘un todo’ pero, también, es la suma de piezas y componentes. De hecho, los datos hablan de una horquilla que oscila entre las 20.000 y las 30.000 piezas, dependiendo de la complejidad del vehículo en cuestión.
Todo esto viene a colación de que, en muchas ocasiones, hablamos de ‘ciberseguridad en vehículos’ y pensamos en un modelo como una sola unidad. Pero lograr que un determinado coche, camión, furgoneta o autobús sean ciberseguros, implica que lo sean muchos de sus componentes -no todos, lógicamente-.
Por tanto, es imprescindible que los fabricantes de vehículos no solo se auto-impongan la necesidad de fabricar modelos protegidos frente a ciberataques, sino que también deben exigírselo a todos sus proveedores y a toda la cadena de suministros como elemento fundamental. Y ahí es donde entra en juego la formación que propone Grupo CYBENTIA, desarrollada junto con EUROCYBCAR.




















