Como viene siendo anualmente habitual, en SIC nos vestimos de arúspoces y volvemos a escudriñar el sobrevenir de la sociedad digital. Toca ahora el turno a este recién estrenado 2026, como nunca alborotado en su arranque. La tercera economía del mundo, la ciberdelincuencia, prosiguse su insaciable objetivo de seguir desplumando al colectivo planetario digi-dependiente con un despliegue de incursiones embozadas de artimañas, más o menos sofisticadas, más o menos pícaras, más o menos severas, pero en última instancia jugosamente resultonas.
¿Es posible escrutar la bola de cristal de este 2026? ¿Todo son brumas o sí se pueden vislumbrar ya algunos vaticinios con fundamento? ¿Sobreviven sorpresas o solo persistirán las usuales?





















