El nivel de tecnología en el que se apoyan los fabricantes de coches crece a un ritmo frenético. Los vehículos cada vez están más evolucionados en este aspecto y si bien la conectividad trae consigo importantes beneficios, no está exenta de riesgos. Especialmente, porque quedan expuestos a los ciberataques, lo que compromete la seguridad.
Por eso, todos los coches nuevos deberán ser ciberseguros a partir del 6 de julio. Desde entonces, la nueva normativa en ciberseguridad para coches (R155 y R156), promovida por la ONU, no permitirá que se comercialice ningún vehículo que no cumpla con lo exigido en ella.
Para considerar a un coche nuevo ciberseguro, este debe haber demostrado que es capaz de plantar cara a 70 amenazas, que pueden ser clasificadas en tres bloques: el primero, se centra en el hackeo del vehículo y la interacción con sus componentes y sistemas eléctricos, como podrían ser la dirección o los frenos.
Actualmente, en España, el proceso quedaría a cargo del Ministerio de Industria con organismos asociados como Idiada, Inta o Insia, así como de la empresa EUROCYBCAR, que ya ha desarrollado un test con pruebas estandarizadas mediante el cual ya ha emitido un certificado para la primera moto cibersegura a la venta, la Rieju Nuuk Cargopro.




















